Nuestra terapia

¿Cuándo debo acudir a una terapia psicológica?

  • Cuando el dolor emocional toma el mando en su vida, ya sea depresión, miedo, ira, angustia…
  • Cuando una o varias áreas de su vida estén afectadas: la pareja y/o familia, el trabajo, alimentación, diversiones, proyectos, salud, calidad de vida en general.
  • Cuando una persona significativa de su vida (familiar, amigo) u otros especialistas (médicos, abogados, maestros, etc.) le recomienda la necesidad de buscar una solución
  • Cuando después de seguir un tratamiento psicofarmacológico, los resultados no son todo lo satisfactorios que desea, o necesita asesoramiento y entrenamiento específico para prevenir futuras recaídas.

Con una sola de estas razones puede decidir acudir a consulta. Se le evaluará y planificará un tratamiento personalizado que le permitirá solucionar verdaderamente su problema.

La terapia cognitivo-conductual

La terapia Cognitivo-Conductual tiene como premisa que los trastornos emocionales son la expresión de determinadas experiencias. Teniendo en cuenta características biológicas, la interacción con el entorno, o sea el vivir, puede condicionar determinadas respuestas emocionales. Aprendemos a asustarnos, a esperanzarnos, a confiar o a alejarnos de los demás.

Estos patrones de conducta se pueden cronificar colocando a la persona en una situación de vida que no coincide con sus metas y valores, generando sufrimiento. Todo se aprende y se desaprende. La terapia Cognitivo-Conductual se ha centrado en el estudio de cómo es el proceso de aprendizaje y desaprendizaje.

Ejercicios de papel y “boli”, lecturas de nivel científico contrastado, experimentos conductuales, cuestionamiento de creencias, prescripciones paradójicas, uso de metáforas y cuentos… son algunas de las estrategias utilizadas, aparte de la propia relación terapéutica. Todo ello con el fin de ayudarle a ir más allá del problema.

La terapia Cognitivo-Conductual es la corriente psicológica mas avalada científicamente, hay miles de estudios sobre sus técnicas, protocolos y tratamientos. Los resultados terapéuticos están a la cabeza  de otras corrientes, siendo la terapia de mayor eficacia probada.